Prensa MPPC (12/07/26).- La “Ruta de la Esperanza” llevó este domingo una jornada recreativa y artística para niñas y niños del campamento transitorio establecido en el Colegio Adventista Ricardo Greenidge, en El Paraíso, Caracas. El encuentro, además, brindó una oportunidad para conocer la historia de los pueblos afrodescendientes.
En el lugar se encuentran alrededor de 14 niños, quienes participaron en dinámicas de pintura, pintacaritas y reutilización de materiales reciclables para la actividad creativa.
“Estoy haciendo un lápiz con periódicos. Lo uso para pintar caritas y retratos”, contó Rous Uribe, una pequeña de siete años, mientras transformaba el papel en una herramienta para activar su imaginación.

Los niños y niñas también disfrutaron del espectáculo “Lorito el Payaso”, a cargo de Wilmer Helves, creador e intérprete de dicho personaje, quien destacó la importancia de buscar mecanismos para cuidar la salud emocional en estos días.

“Desde el 26 de junio he estado llevando sonrisas. Todos necesitamos un rato de esparcimiento para distraernos y recuperar fuerzas; no para olvidar los problemas, sino para poder enfrentarlos mejor”, indicó.
Los participantes de la jornada también aprendieron a elaborar Abayomis, muñecas de siete nudos hechas sin pega, hilo ni aguja, cuyo origen se encuentra en las estrategias de resistencia y cuidado desarrolladas por mujeres africanas durante la travesía forzada hacia América.

“En aquellos largos viajes, las madres, con el instinto de proteger a sus hijos, confeccionaban estas muñecas con retazos de sus vestidos para distraer y consolar a los pequeños y así mitigar el trauma del traslado forzado”, relató Berenice del Moral, directora de la Casona Cultural Aquiles Nazoa, quien junto a su equipo desarrolló las dinámicas recreativas en el campamento.
Del Moral calificó el encuentro como una experiencia conmovedora. “Siempre he pensado que este país se recupera porque su gente es maravillosa; el mejor recurso que tenemos es el recurso humano”, comentó.
Elsy de la Rosa, coordinadora de logística y alimentación del colegio, agradeció este tipo de iniciativas, dirigidas a ofrecer espacios de contención emocional a las familias afectadas por el doblete sísmico. “Estamos muy contentos: hemos compartido y crecido con la cultura a través de las historias de las muñecas y las actividades artísticas. Esto nos ha traído alegría y esperanza”, indicó.





Texto: Prensa MPPC
Fotos: Abraxas Iribarren y Casona Cultural Aquiles Nazoa

