Prensa MPPC (28/06/26).– En un esfuerzo conjunto por ofrecer un mensaje esperanzador, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, junto con la Alcaldía de Caracas y el Gobierno de Distrito Capital, llevan a cabo un despliegue sociocultural a través del programa Ruta de la Esperanza, diseñada para acompañar y mitigar el impacto psicológico en niños, niñas, adolescentes y familias, causado por los recientes movimientos telúricos registrados en el país.
El programa se realiza con el apoyo de brigadas de cultores y artistas voluntarios que quieren aportar su granito de arena en estos difíciles momentos de emergencia. El mismo hace su recorrido por refugios y centros de resguardo temporal habilitados, donde se busca el reencuentro comunitario, así como la transformación del miedo y la incertidumbre en un tejido de solidaridad y sanación.
La Ruta comenzó este viernes 26 de junio en la plaza de la Moneda, del Banco Central de Venezuela, en la parroquia Catedral de Caracas, con la activación de la Zona Creativa, la presentación de la Red Circo Venezuela y sesiones de cuentacuentos; actividades que contribuyeron a ofrecer un acompañamiento seguro en medio de la contingencia.

La Ruta continuó este fin de semana cuando se abordó el Complejo Cultural y Deportivo Guayana Esequiba, en la parroquia San Bernardino, habilitado como refugio, donde los más pequeños disfrutaron de actividades tradicionales y recreativas como la elaboración de papagayos, juegos didácticos, talleres de pintura y pintacaritas.
Luego se trasladó al Parque Generalísimo Francisco de Miranda, ubicado en la parroquia Leoncio Martínez del municipio Sucre, estado Miranda, donde también se resguardan personas afectadas por los sismos registrados el pasado 24 de junio. Allí, la Red Nacional de Circo, bajo el proyecto “Circriollo”, junto al Payaso Lorito, brindaron momentos de esparcimiento seguro a cientos de familias que se concentraron en el lugar, para brindar un espacio de sosiego y de gestión efectiva del estrés ante las actuales circunstancias.

Esta semana se prevén actividades para fomentar el arte y la recreación como herramientas terapéuticas esenciales para la recuperación emocional en personas albergadas en algunos de los centros ubicados en las parroquias Sucre, San Juan, San Agustín, Altagracia, 23 de Enero, La Pastora y Santa Teresa para seguir apoyando las acciones de atención integral de los niños y niñas.
La experiencia del fin de semana
La jornada en el Complejo Cultural y Deportivo Guayana Esequiba, en la parroquia San Bernardino, estuvo marcada por la emotividad, gracias a la presentación de la obra teatral “La pajarraca”, a cargo de la agrupación Arte y Entretenimiento JH, y la participación de José Gregorio Franquiz, representante de la Red Nacional de Narradores Orales y Cuentacuentos.
El despliegue contó con el acompañamiento de la alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez; la viceministra de Cultura, Gabriela Simoza; la viceministra para las Artes de la Imagen y el Espacio, Mary Pemjean, y el viceministro de Identidad y Diversidad Cultural, Ignacio Barreto. Asimismo, se hizo presente el equipo promotor de la Gran Misión Viva Venezuela, Mi Patria Querida, liderado por Tarek William Saab, junto a los reconocidos maestros y cultores Francisco Pacheco, Iván Pérez Rossi y Javier Marín, cuya presencia reafirmó el compromiso institucional y social con el bienestar de la infancia venezolana en momentos de contingencia.

La viceministra Gabriela Simoza destacó el poder terapéutico de estas jornadas culturales y recreativas: “La cultura posee un espíritu profundamente transformador y sanador, capaz de devolverle la alegría y la tranquilidad a nuestros niños y niñas en momentos de dificultad. A través del juego, la música y el teatro, no solo estamos ofreciendo entretenimiento, sino una herramienta fundamental para que la infancia procese y supere las secuelas emocionales de esta emergencia”.
Simoza enfatizó, además, el valor humano que representa para el Estado venezolano brindar un acompañamiento integral y permanente a las comunidades: “Nuestra prioridad absoluta es estar al lado de las familias en situación de vulnerabilidad, abrazándolas con políticas de protección social y afectiva. La reconstrucción de nuestro pueblo no es solo material, comienza desde el alma, y es allí donde el arte y la solidaridad comunitaria se convierten en el refugio más seguro para salir adelante juntos”.
El éxito de esta agenda responde a la entrega voluntaria, consciente y solidaria de cada uno de los artistas, creadores y colectivos involucrados. Su valioso aporte demuestra el rol fundamental de la creación artística como un puente de esperanza y bienestar, idóneo para fortalecer los lazos comunitarios y liderar el proceso de recuperación emocional colectiva.



T y F: MinCultura y Fundación Misión Cultura

