Diversas manifestaciones patrimoniales de Miranda acompañaron la bajada de los Palmeros de Venezuela

Prensa MPPC (28/03/2026).- Este sábado 28 de marzo diversas manifestaciones patrimoniales del estado Miranda inscritas en las listas representativas del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO, acompañaron la tradicional bajada de los Palmeros de Venezuela desde el emblemático Waraira Repano en Caracas.

La jornada, marcada por la espiritualidad y la riqueza cultural venezolana, contó con la participación de la Parranda de San Pedro de Guatire; los Bandos y Parrandas de los Santos Inocentes de Caucagua; y los Sanjuaneros de Miranda, quienes junto a los Palmeros de Chacao, reconocidos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reafirmaron el valor de estas expresiones como parte de la identidad nacional.

El viceministro de Identidad y Diversidad Cultural, Ignacio Barreto, indicó que la tradicional bajada de la Palma Bendita del Waraira Repano, es una tradición que se comparte con otros estados de Venezuela, como es el caso de los Palmeros de la Asunción y los Palmeros del Valle del Espíritu Santo, en el estado Nueva Esparta, las cuales forman parte del expediente de salvaguardia de la Palma Bendita inscrita en el año 2017 en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de UNESCO.

“Esta es una hermosa tradición que les enseña a quienes van pasando de generación en generación a proteger el ecosistema. No ven el cerro, en el caso del Waraira Repano, en Caracas, y el Cerro del Valle del Espíritu Santo, en Margarita, como un espacio de explotación, sino un lugar donde hay un diálogo permanente entre el hombre, la mujer y la naturaleza”, destacó.

El viceministro Barreto también estuvo acompañado por el profesor Benito Yrady, presidente del Centro de la Diversidad Cultural, quienes respaldaron la herencia familiar de muchos portadores de esta tradición, entre ellos, Richard Delgado, secretario de los Palmeros de Chacao.

La tradición de los Palmeros de Chacao se remonta al siglo XVIII, cuando el sacerdote José Antonio Mohedano impulsó esta práctica como promesa ante una epidemia de fiebre amarilla que afectó a la población. Desde entonces, año tras año, los palmeros ascienden al Waraira Repano para recolectar las palmas que serán bendecidas durante el Domingo de Ramos, consolidándose como una manifestación de fe, identidad y relación armónica con la naturaleza.

T: Prensa MPPC/Franquis Toledo
F: Cortesía

noticias destacadas

archivo de
noticias

Meses

Comparte este texto

Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram