Prensa MPPC (17/06/2026).- La Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte) rindió homenaje a una de las figuras fundamentales de la creación musical venezolana con el conversatorio “Modesta Bor, alma libre escrita en el pentagrama”, una actividad concebida para reflexionar sobre el pensamiento, la obra y la vigencia de la compositora en el marco de la conmemoración del centenario de su nacimiento.
La jornada, desarrollada como parte de las actividades del Festival Nacional de Coros, reunió a estudiantes, docentes, investigadores y amantes de la música en un espacio de encuentro dedicado a profundizar en la dimensión humana, artística y pedagógica de quien dejó una huella indeleble en la cultura nacional. El encuentro, realizado en la Sala Aquiles Nazoa del Centro de Estudios y Creación Artística, CECA Aquiles Nazoa, incluyó la proyección de material audiovisual con registros sonoros y visuales de la compositora, así como la escucha comentada de algunas de sus obras más representativas.
El rector de Unearte, Ignacio Barreto, destacó el esfuerzo institucional realizado para reivindicar el legado de la maestra y devolver a la universidad espacios de formación y creación musical. “Hemos hecho un enorme esfuerzo para traer nuevamente a este centro la música, la vida, la experiencia, dentro, no solamente lo creativo sino también en lo pedagógico, en lo investigativo y en lo que tiene que ver con lo que rodea al país que está en la figura de Modesta Bor”, expresó.
Asimismo, afirmó que es bueno aprovechar este centenario para fortalecer “esa memoria, ese sentir, porque de ahí viene lo nuestro”, al tiempo que resaltó que la compositora constituye “un referente fundamental en la música venezolana”. Recordó además que la permanencia de su repertorio en el movimiento coral venezolano evidencia la trascendencia de una obra indispensable para comprender “el color y la textura de la música coral venezolana”.
Una huella viva para la venezolanidad
El decano del CECA Modesta Bor de Unearte, José Rafael Naranjo, subrayó que esta celebración representa un compromiso de la universidad con la memoria cultural del país. Definió a Modesta Bor como “un alma libre”, un pensamiento crítico profundamente venezolano y americano, capaz de conjugar creación artística, compromiso social y formación académica.
“Modesta Bor es un pensamiento crítico nuestro venezolano, afirmativo nuestro americano. Representa una capacidad inmensa de crear, pero también la templanza de la venezolanidad y de la mujer venezolana; una mujer que contra todo pronóstico se levantó e impulsó toda una fuerza telúrica de la creación artística, dejando además una escuela y una huella propia de expresarse, siempre luchando por la solidaridad y el compromiso con el país”, afirmó.
Naranjo destacó además que para Unearte el centenario de la compositora constituye una prioridad vinculada a la defensa de una patria viva y creadora. “Modesta Bor, 100 años a viva voz, representa precisamente eso: es la academia, pero también es lo afirmativo venezolano; es lo tradicional, es lo profundo del pueblo, pero también es la pluma fina, el pensamiento crítico y el desarrollo humano. Todo junto, todo eso es Modesta Bor”, puntualizó.

Voces que preservan la memoria
El panel contó con la participación de las maestras Leonor Cabrera y Beatriz Bilbao, reconocidas figuras del ámbito coral venezolano, quienes compartieron experiencias personales y profesionales vinculadas a la compositora.
Leonor Cabrera, docente jubilada, subdirectora de la Escuela de Música Lino Gallardo y directora de su coro infantil, evocó la estrecha relación que sostuvo Modesta Bor con su madre, María Colón de Cabrera, declarada patrimonio cultural, así como con el Grupo Polifónico Rafael Suárez. Recordó que conoció a la compositora a los 17 años y que, desde entonces, surgió una profunda afinidad familiar y artística.
“En el Polifónico Rafael Suárez tuvimos experiencias de formación, creativas, formativas y divertidas con Modesta Bor”, expresó, describiéndola como una mujer humilde, comprometida con lo social y profundamente sensible a los sonidos cotidianos que transformó en creación musical. Cabrera resaltó la importancia de obras como “Prisma sonoro”, cuya exploración del entorno sonoro evidencia la capacidad innovadora de la compositora, y sostuvo que su producción artística debe ser objeto de estudio para estudiantes y generaciones futuras.
Por su parte, la maestra Beatriz Bilbao compartió recuerdos de sus años de formación junto a Modesta Bor en la primera promoción de directores escolares corales del país, impulsada por el maestro Alberto Grau en 1976. Rememoró el estreno de “Manchas sonoras”, obra de vanguardia que definió como visionaria por incorporar recursos vocales y sonoridades inspiradas en la naturaleza y en las huellas ancestrales del pueblo venezolano.
Bilbao destacó que Modesta Bor fue una de las primeras compositoras en experimentar con efectos vocales poco convencionales, estableciendo puentes con tendencias universales sin perder su raíz identitaria. Asimismo, insistió en la necesidad de estudiar, interpretar y difundir la obra de los grandes creadores venezolanos para garantizar la permanencia de ese patrimonio en la memoria colectiva.
La actividad incluyó además la proyección de cortos audiovisuales e interpretaciones históricas de obras como “Prisma sonoro”, así como registros de proyectos corales que contribuyen a preservar la memoria de la compositora. Las especialistas coincidieron en que el legado de Modesta Bor debe mantenerse vivo a través de la investigación, la ejecución de sus obras y la documentación permanente del quehacer musical venezolano.
Con iniciativas como esta, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través de la Fundación Compañía Nacional de Música y Unearte, reafirma su compromiso con la salvaguarda del patrimonio cultural y el reconocimiento de aquellas creadoras y creadores que, desde el arte, han contribuido a construir una conciencia colectiva sensible y profundamente vinculada con la identidad nacional.
T y F: Prensa Unearte




