Prensa MPPC (28/05/26).- Un ambiente de fiesta, color y profunda conexión comunitaria llenó el salón de usos múltiples del Liceo Urbaneja Achelpohl, como parte del programa que marcó el cierre del proyecto Corredores Culturales, desarrollado por la Fundación Coreoarte, un proyecto que ha logrado transformar el entorno escolar y vecinal en aula viva para la formación artística y la difusión de nuestro patrimonio.

El evento contó con la presencia del viceministro de Identidad y Diversidad Cultural, Ignacio Barreto; la directora de la Fundación Coreoarte, Flor “Poy” Márquez, y la directora de la Compañía Nacional de Danza (CND), Anaisa Castillo, junto a los artistas y estudiantes unidos para la celebración.
El subdirector administrativo del liceo, Orlando Aranguren, resaltó la influencia de este tipo de iniciativas en la juventud. “Las artes, o expresiones corporales, a veces dicen más que mil palabras (…) También hay estudiantes que son más visuales que orales, y a través de la comunicación corporal reciben mucho mejor el mensaje”, expresó.


Riqueza escénica
La pieza “El Jardín”, de la agrupación Sarta de Cuentas, fue la elegida para abrir el programa artístico, y lo hizo cargada del aroma del eucalipto y del juego escénico a través de diversos elementos que rememoraron la naturaleza y que incorporaron la participación de los más pequeños.
Luego, la Compañía Nacional de Danza (CND) presentó “Cambote”, un número al ritmo de melodías brasileras, con coreografía de Félix Oropeza y una docena de bailarines en una danza con dinámicas interactivas, grupales y en pareja. Como tercer espectáculo se unió la Fundación Nosotrosmismos, con cinco intérpretes maestros del clown y las artes circenses, quienes a través de juegos y acrobacias encantaron a adultos, jóvenes y niños por igual.




Para cerrar el programa artístico, 14 estudiantes de quinto año de la Unidad Educativa Urbaneja Achelpohl presentaron el ejercicio escénico “Entre nosotros”, un espectáculo donde se mezcló la música venezolana tradicional, urbana, la salsa y canciones icónicas internacionales de los años 70 y 80, en un performance escénico y dancístico que incluyó una representación del Velorio de Cruz de Mayo.
Influencia transformadora
Flor Márquez, Premio Nacional de Cultura mención Danza (2023-2024) y directora la Fundación Coreoarte, expresó que fue “una muestra viva del impacto transformador que tiene el arte cuando se siembra en el corazón de la juventud.” Asimismo, añadió cómo lograron consolidar el proyecto en tan solo nueve meses, y que seleccionaron a estudiantes de quinto año “porque están saliendo al mundo y van a pasar a asumir responsabilidades como venezolanas y venezolanos”.
Por su parte, el viceministro Ignacio Barreto resaltó el compañerismo y la solidaridad que forma parte de nuestros valores identitarios. Asimismo, añadió que “el logro que alcanza un grupo de danza, es un triunfo colectivo. Si no están todos compenetrados, si no están todos dispuestos a ayudar al otro en momentos de dificultad, no consiguen un resultado como el que acabamos de ver el día de hoy.”
La Fundación Coreoarte es una reconocida compañía y escuela de danza contemporánea fundada en 1983. Declarada Patrimonio Cultural Intangible de la Nación en 2023, se especializa en lenguaje corporal afro-latino-caribeño. Su proyecto de Corredores Culturales surgió con el propósito de integrar las escuelas a sus comunidades a través de la historia y el arte, en la conformación de alianzas para crear circuitos alternativos donde se promuevan la educación con identidad.




















Texto: Oriana Chirinos
Fotos: Roiner Ross

