Prensa MPPC (05/05/26).- En Cojedes se hizo sentir la devoción y apego cultural en los diversos velorios de Cruz de Mayo, manifestación que unió a varias comunidades bajo la coordinación de su Gabinete Cultural.

En el municipio Anzoátegui, Fundo Caramacate de la Comuna Histórica La Llovizna, tuvo lugar una de las celebraciones más emblemáticas, liderada por don José Luis Rivas, quien mantiene esta devoción familiar desde hace más de 35 años. El encuentro incluyó el tradicional cambio de vestido de la cruz días previos al jolgorio, así como la ofrenda de flores, frutos y la simbólica caña clara ya en pleno acto.

La actividad estuvo amenizada por los violines de don Pablo Suárez y su conjunto, que acompañaron a destacados decimistas y cantadores de salves como Los Colmenares. Simultáneamente, en el municipio Ezequiel Zamora, la comunidad “Los Malabares” se congregó para rendir tributo al madero sagrado, con la coordinación de Inatur, en la representación de Susana Escalona y el especialista de la Plataforma de Cine y Audiovisuales del Gabinete Cultural Cojedes, Jean Omar Escalona.
Asimismo, en la comunidad “Aeropuerto 2”, sus habitantes se unieron con fervor a esta tradición nacional. De igual forma, el sector “El Limoncito” fue sede de un enriquecedor conversatorio y muestra de velorios a cargo del cultor Silvestre Botello y los custodios Carlos Rojas y William Linares, contando con las actuaciones musicales de la Fundación Sabor a Pueblo y el grupo de tambores Costa y Llano.


Por su parte, el municipio Ricaurte vivió una jornada vibrante en las comunidades de San Isidro y El Calvario, donde el operador Simón Herrera, junto a Yolanda Ortiz de la Danza San Pascual Bailón, y Luis Romero de Tambores de mi Tierra, movilizaron a más de 120 asistentes. Esta celebración en la parroquia Libertad destacó por la integración de agrupaciones culturales y cultores portadores patrimoniales, quienes reafirmaron el valor de la
Santa Cruz como símbolo de fe y bendición para la tierra en los llanos venezolanos. La festividad también abarcó otros puntos de la entidad llanera, incluyendo el municipio Rómulo Gallegos, donde la familia Matera cumplió un año más con el pago de su promesa y tradición y en la Comuna Manuelita Sáenz del municipio Tinaquillo, manifestada en rezos y cantos en favor de las cosechas y la bondad de la Tierra.
Finalmente, la Escuela de Baile Tradición Floresta y la comunidad en la casa de Rosa Paredes cerró con emotivo broche de oro este ciclo de loa y cánticos que une en un invisible abrazo de fe a todo el pueblo de Venezuela, de la montaña a la costa, de la selva hasta el llano, al latir de un mismo sentir tradicional.
T y F: Cultura Cojedes

