Prensa MPPC (9/8/2026).- Además de ser un notable economista, escritor e influyente político, al merideño Alberto Rómulo Adriani Mazzei le debemos una parte significativa de nuestra memoria histórica. Él jugó un papel clave en la recuperación de Colombeia, los archivos de Francisco de Miranda, que se encuentran condensados en 63 tomos.
La acción tuvo lugar en 1926, tiempo en el que el joven Adriani vivía en Inglaterra mientras realizaba estudios superiores de economía. Su amigo y colega político, el diplomático Caracciolo Parra Pérez, recibió una notificación del Archivo de la corona británica que daba parte sobre la existencia de documentos venezolanos en un castillo de Cirencester, hogar del ministro inglés para las Colonias, Lord Henry Bathurst, quien retuvo la documentación tras la caída de la Primera República, en 1812.
Imposibilitado de acudir por sus compromisos como Encargado de Negocios de Venezuela ante Suiza, Parra Pérez comisionó a Adriani para corroborar la veracidad de la información. Al cumplir la tarea, no podía dar crédito a lo que veía: cajones repletos de cartas, mapas, negociaciones, diarios, bitácoras y otros documentos que integraban el archivo, cuyo nombre se puede entender como lo relacionado con Colombia, el proyecto emancipatorio propuesto por Miranda para América del Sur una vez liberado del yugo español, que se extendía desde el sur del río Mississippi hasta la Tierra del Fuego.
Temeroso de que su emoción despertara el afán de usura por parte del gobierno británico, Adriani recomendó la pronta adquisición de aquel haber histórico. Caracciolo Parra Pérez y el Ministro Plenipotenciario ante Reino Unido, Diógenes Escalante, encabezaron la compra de ese patrimonio que se creía perdido, y que arribó a Venezuela en 1926, tras convencer al gobierno de Juan Vicente Gómez.
Aunque el título y los méritos de esta acción recayeron en la figura de Caracciolo Parra Pérez, él mismo contribuyó a hacer justicia al reconocer el trabajo de avalúo, relaciones públicas y emocionada urgencia ejecutado por Alberto Adriani, que puso de vuelta a nuestras manos parte de ese relato imprescindible de libertad y unión desde la independencia, que nuestros héroes y heroínas vislumbraron como la única vía para construir la patria grande nuestroamericana.
Diez años después de la recuperación de estos archivos, el 10 de agosto de 1936, Adriani falleció en Caracas, donde se encontraba ejerciendo funciones como Ministro de Hacienda del gobierno de Eleazar López Contreras. A 90 años de su partida, Venezuela reconoce sus decididos aportes para poner a disposición de todos los archivos de Miranda, debidamente protegidos por el Estado venezolano e inscritos por su valor histórico en el programa Memoria del Mundo, de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Texto: Francisco Castillo
Fotos: Cortesía

