Prensa MPPC (08/02/2026).– El Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC) se une al duelo por la partida física del maestro Renato Aguirre, baluarte de la gaita e importante figura de la identidad musical venezolana.
A través de sus redes sociales, el ministro del Poder Popular para la Cultura, Ernesto Villegas Poljak, expresó su profundo pesar por la pérdida de “El Poeta de la Gaita”, a quien reconoció como “un gaitero apasionado y compositor brillante, cuya vida estuvo impregnada del amor por su tierra y su identidad”.
Villegas destacó el legado musical del maestro “plasmado en sus gaitas más sentidas y preferidas por el pueblo zuliano, y que cada diciembre resuenan en toda la patria”.
Asimismo, transmitió sus condolencias y palabras de acompañamiento a la familia y seres más cercanos al músico. “Honor y gloria al gaitero zuliano! ¡Viva Renato Aguirre!”, concluyó.
Un legado que inmortaliza al Zulia
Nacido en Maracaibo el 12 de noviembre de 1946, Renato Aguirre fue el sexto de siete hermanos de la célebre dinastía Aguirre González. Siguiendo la senda de su hermano, “El Monumental” Ricardo Aguirre, Renato supo esculpir un nombre propio en la historia como compositor, arreglista, cuatrista y director.
Su trayectoria de más de seis décadas inició a los 16 años con los Cardenales del Éxito, conjunto del cual fue director musical en los años 90. Fue el genio creador detrás de agrupaciones emblemáticas como Universidad de la Gaita, VHG y La Grey Zuliana, además de presidir la Fundación para la Academia de la Gaita “Ricardo Aguirre” (Fundagraez).
El catálogo musical de Renato Aguirre es un testamento de fe y amor por su tierra. Entre sus más de cien composiciones destacan clásicos inmortales como “Aquel zuliano”, “Celestina Aurora”, “Fascinante Venezuela”, “Maracaibo Inmensa”, “Sagrada Dama del Saladillo” y “Monumento a la Chiquinquirá”.
El MPPC enaltece la figura del maestro Renato Aguirre como referente musical para las presentes y futuras generaciones de músicos y poetas. Su legado queda grabado en la memoria colectiva y en cada repique de tambora que resuene en el suelo venezolano.
T: Prensa MPPC/Claudia Hernández
F: Cortesía



